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Bienvenido al blog del escritor José Eduardo Mohedano Córdoba.

Cartel presentación 28-feb-2020

“Las nueve agujas del reloj” es una obra poliédrica y original, mezcla de estilos y géneros, escrita totalmente en verso. Hay capítulos teatrales, otros epistolares y en algunos mezcla de ambos géneros. Aunque se pueden leer por separado, tienen un orden cronológico y un hilo conductor que convierten al conjunto en una narración con un argumento bien definido.

Intercalando episodios de comedia y drama, la obra aborda desde una perspectiva surrealista y muy personal temas trascendentales como el sentido de la existencia humana, el paso del tiempo, la juventud y la vejez, la vida y la muerte, el equilibrio entre destino y libre albedrío, el bien y el mal, la memoria y el olvido y -sobre todo- el amor y el desamor. En efecto, el libro contiene mucho amor, correspondido o desdeñado, y está plagado de bellas estrofas para dedicar a alguien especial por su cumpleaños, en San Valentín o simplemente para acompañar un «te quiero».

A caballo entre las mitologías griega y cristiana, con algunas referencias a la árabe y la germánica, el poeta recorre el camino del cortejo a las nueve musas griegas que, en este caso, más que simbolizar un arte, cada una de ellas representa un carácter diferente y propio de mujer.

En este camino de iniciación y perfeccionamiento, en el que el monte Parnaso simboliza el propio mundo, el protagonista contará con la orientación de Mnemósine (diosa griega de la memoria) y la pitonisa Casandra. Además se verá influido, a veces contra su voluntad y otras a favor, por los dioses, así como por el azar, representando todos ellos el destino que escapa al control humano.

Uno de los subtemas de la obra consiste en rendir tributo a la cultura hispanoamericana, al idioma español y a todos los autores literarios precedentes. Se aprecia la influencia de los cuatro grandes maestros del autor: Félix Lope de Vega, José Zorrilla, Gustavo Adolfo Bécquer y Federico García Lorca. Son patentes las influencias del Romanticismo del siglo XIX, las cuales se complementan y enriquecen con toques eróticos más explícitos característicos del XXI. Asimismo, en varios episodios se da rienda suelta a un estilo atormentado muy propio del autor.