A Polimnia, segunda inspiración

Boda de José y Petra

Mi amor, vine a tu encuentro
a los campos de olivares,
donde riega el Guadalquivir
las vegas de nuestro valle.
Blanca luna, verde abril,
dime, musa, cuándo sales
y te asomas al balcón
a través de los cristales
con tu gracia y tu candor;
dime, arte, dónde naces
ese embrujo que inspiró
la pasión de nuestros padres.

Me estabas esperando
de futuro ilusionada
en la aldea del Rocío
como una Virgen de guapa,
las penurias no borraron
la belleza de tu cara.
Ya no sufras, corazón,
no estás sola, noble dama,
háblame tierra hermosa
dime sólo que me amas,
abrázame piel morena
en tus playas y montañas.

Si naciera veinte veces,
tantas vidas te daría.

Una pena en la guitarra
por las suertes ya echadas,
lágrimas en su rasgueo
por las personas que faltan;
fue tu gente tan sencilla
de pesares rebosada
quien compuso los quejíos
que el abuelo te cantaba;
yo te brindo mi poesía,
tonadilla de alborada,
el mar azul reflejado
en tus ojos agua clara.

Esperanzas, alma blanca,
esmeraldas, joya verde,
doce estrellas en corona
más que reina te mereces.
A ti dedican las coplas
que recitan las mujeres,
el Amor Brujo de Falla,
todas las rimas de Bécquer;
si las susurro en tu oído
dime, prenda, lo que sientes;
feliz, contenta sonríes
cuando un beso te sorprende.

Si viviera veinte siglos,
tanto tiempo te querría.

Músicos uniformados
tocan ritmos populares,
seguidillas, pasodobles,
percusionan los timbales;
en las fuentes de la Alhambra
bailan gotas musicales,
el pueblo invitado llena
los palacios nazaríes;
un cortejo de doncellas
levanta la albura al aire
de la cola del vestido
sobre aceitunadas crines.

Trigo limpio, hierbabuena,
mesas llenas de manjares,
margaritas, albahaca,
esmerados los detalles
adornan con elegancia
ceremonia y rituales.
¡Ya repican las campanas
celebrando el noble enlace!
En el dedo anillo de oro,
celestiales los cantares.
¿Quién oficia nuestra boda?
¡Dios mismo en los altares!

Si muriera veinte veces,
que sea en Andalucía.

 

Eduardo Mohedano

Del libro «Las nueve agujas del reloj»

 

Esta entrada fue publicada en Poemas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a A Polimnia, segunda inspiración

  1. M. Ángeles Lucas Sánchez dijo:

    ¡Enhorabuena! Si ya me dejaste anonadada con los poemas anteriores de lo bonitos que eran, llegas con éste y cuánta belleza derrochada por los cuatro costados. Es precioso. Hace que desees leerlo una y otra vez.
    Bravo bravísimo por el poeta. Ya se sabe: «La esencia se guarda siempre en vasijas pequeñas».

  2. Ángela Sánchez Romero dijo:

    Según veo, dentro de la poesía, has escrito un romance muy bello y positivo creo que dedicado a tus padres, que tambien de alguna manera te veo en el. De la métrica no voy a decir nada porque no estoy muy puesta. Te felicito por tus trabajos dedicados al arte también. Saludos y ánimo.

  3. Natalia dijo:

    Que precioso todo lo que escribes.Qe belleza tan
    Grande! Gracias por
    Compartirlo !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *